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¿Por qué es San Roque patrón de Alicante?


San Nicolás y San Roque son compatronos de Alicante. La ciudad celebra cada 6 de diciembre la festividad de San Nicolás, debido a que en ese día de 1248 el infante Alfonso de Castilla, luego rey Alfonso X el Sabio, tomó la ciudad a los árabes. Y desde 1559, San Roque acompaña a San Nicolás en el patronazgo de Alicante.

¿Quién era San Roque?
San Roque nació en Montpellier en fecha indeterminada del siglo XIV. Fue peregrino y ayudó a enfermos de la peste y otras epidemias. Finalmente, él mismo contrajo la enfermedad, por lo que los ciudadanos le evitaban. Sobrevivió gracias a un lebrel que cada día le traía algo de pan. Por esa razón se representa a San Roque acompañando de un perro, que suele llevar un pan en la boca. Fue canonizado en 1584. La Iglesia católica celebra su festividad el 16 de agosto.


¿Por qué San Roque es patrón de Alicante?
Cuando una población se veía afectada por la peste, rogaba por la intervención de San Roque. Así sucedió en Alicante en 1559, cuando sus habitantes luchaban contra la epidemia que asolaba la ciudad. Los alicantinos prometieron que si se extinguía la enfermedad, levantarían una iglesia en honor de San Roque y le nombrarían patrón de Alicante. Y así sucedió, con la construcción de la ermita de San Roque, en las faldas del monte Benacantil y la declaración de San Roque como compatrono de Alicante, junto a San Nicolás.

En palabras del cronista D. Rafael Viravens y Pastor (Crónicas de la muy ilustre y siempre fiel Ciudad de Alicante, 1876): "Esta ermita fué construida, según digimos, en el siglo XVI, y consagrada al insigne Santo á quien invocaron nuestros antepasados en días de tribulacion”.

Otro cronista de Alicante, D. Gonzalo Vidal Tur añade (Alicante, sus calles antiguas y modernas, 1974):
“Corría el año 1559, y la epidemia que con frecuencia azotaba en Europa, se cebó en nuestra ciudad. Procuraron las autoridades evitar la extensión del contagio; pero todos sus esfuerzos fueron inútiles y la enfermedad seguía haciendo estragos cada día mayores en el vecindario. Perdida toda esperanza de humano remedio, acudieron al amparo del santo de Montpellier, y la ciudad, por mano del Magistrado (como antes se llamaba al Ayuntamiento), se puso bajo su protección y le declaró compatrono de Alicante y se obligó a celebrar todos los años su fiesta y erigirle un ermitorio, si oía sus clamores y les libraba de la epidemia que les afligía. Poco después Alicante se vio libre del terrible azote que le diezmaba”.

La construcción de la ermita de San Roque, en el siglo XVI, originó la aparición de un caserío con una calle principal homónima. Con el tiempo se convirtió en un arrabal alicantino al que se conoció como San Roc.

La iglesia ha sido reformada en varias ocasiones a lo largo de estos siglos. La última obra importante se inició el 25 de julio de 1875, encargando al arquitecto municipal José Guardiola Picó la reconstrucción de la Iglesia, cerrada al culto en 1867 al amenazar ruina. Los habitantes del barrio lo celebraron con música y fuegos artificiales. La colecta inicial de 39.000 reales, recogidas por suscripción popular, se agotó en enero de 1876 y los trabajos se ralentizaron. Fue el marqués de Benalúa, don José Carlos de Aguilera y Aguilera, quien sufragó el último tramo de las obras, así como la fabricación de dos campanas en Barcelona para la ermita, que fueron entregadas en Alicante el 12 de agosto de 1880.

Cada 16 de agosto se renueva la promesa alicantina, con misa y procesión, en cumplimiento de los votos ofrecidos por la ciudad en 1559, al verse afligida por la peste. En la actualidad, el pregón da inicio a las fiestas en honor de San Roque. Desconozco si el Consistorio Municipal sigue sufragando el coste de la celebración, como se prometió en el siglo XXI, o son los vecinos quienes lo hacen.




December 06, 2019 at 02:16PM
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